INSPECTOR BENAVIDES
EL EXTRAÑO CASO DE LA
PROSTITUTA VOCACIONAL
Una
de las experiencias más desagradables de mi vida ( junto con la de aquel cura-
psicólogo- calvo gimiendo y echando su aliento en mi adolescente cuello) volvió
a repetirse aquella tarde.
Yo,
recién acostado, con una pedo del quince...el horrible y taladrador sonido del
teléfono...y la borrachera convertida , como por arte de magia, en cuestión de
segundos, en una resaca del trece...
-
Buenos días...soy el Inspector Benavides...¿qué me ofrece?...uuppsss,
perdón...¿qué se le ofrece? - ya me aconsejó mi trainer en Programación Neuro
Lingüística hace tiempo que tratará de utilizar frases cortas en estos tan
habituales momentos míos de escasa lucidez mental.
-
¡¡Buenas tardes, que no días!! - respondió toda digna ella...por un momento
creí estar escuchando a un chusquero cabo primero que tuve la desgracia de
conocer en El Goloso haciendo la mili - ¡¡Debería usted colocar un reloj junto
al teléfono para ubicarse en el tiempo!!... y, por cierto, debería revisar
también de vez en cuando los mensajes de su contestador...¡¡ llevo toda la
mañana llamándole !!
Ya
estamos con los jodidos "deberías"... Todo el mundo, durante toda mi
vida, está empeñado en decirme lo que debo hacer, lo que debo pensar, lo que
debo sentir, lo que debo beber...
Porque
estoy sin un duro que si no...se iba a enterar esta petarda de quien es el
Inspector con más carácter de esta piel de toro...
-
Discúlpeme señora...o señorita...o cualquiera que sea su estado de
facebook...he estado toda la mañana de reuniones...ni siquiera me he acordado
de comer hoy aún y...fíjese que horas son...- respondí, fiel a mi promesa de no
decir mentiras
-
Me dan ganas de colgar ahora mismo el teléfono pero me han dado buenas
referencias profesionales suyas...¡¡profesionales...que no personales !!
-
Pues bien...vayamos directos al gramo...uy!, perdón...al gramo no...al grano...directos al
grano...
-
¡¡Debería usted beber agua más a menudo!!...tiene la boca como pastosa y no se
le entiende bien...
¡Y
dale molino!...jodidos "deberías"... No puedo más!!...necesito una
birra...
-
Bien - continuó ella - le he llamado por un extraño caso muy importante para
mí...mi hija ha desaparecido hace semanas y nadie puede aportarme ninguna
pista.
-
Disculpe, una pregunta por curiosidad...¿cuántos años tiene su hija?
-
17 años
Jolel,
pobrecita mía...más le hubiera valido coger un par de dodotis, el bibe y
haberse largado con un añito de la irradiación de semejante sargenta de
hierro...
-
Señora, aunque en un principio no lo pareciese, esta pregunta es muy importante
para el buen fin de la investigación...tómese su tiempo para contestarla de la
manera más detallada posible...¿ok?...bien...¿qué le parece el giro que parece estar
dando Belén Esteban a su trayectoria profesional?...
Necesitaba
tiempo...solté el teléfono...quería revisar algunos documentos
...bueno, y meter
varias jarras en el congelador para las latas de cerveza que me quedaban en la
nevera.
Me
senté tranquilamente y con el pitillo entre los dientes a plantar un
pino...calculé que el tema propuesto a la sargenta podía proporcionarme unos 20
minutos de margen...elegí una cuestión de las que más preocupan a muchos de mis
paisanos...en otra ocasión pregunté a un cliente sobre "El Lobo
Estepario" de Hermann Hesse y me dijo: "¡¡¡ Vete al Juano !!!...y me
colgó, y perdí el cliente...y no tuve fuerzas ni siquiera para consultar en wikipedia quién
es el Juano ese. Ya ves para lo que sirve en este país un premio Nobel de esos...
Agarré
el teléfono y lo coloqué en mi cerumínico oído...
-
...y está perdiendo fuerza...fijesé que, en algunas ocasiones, aunque pocas,
hasta escucha a los contertulios sin interrumpir...además grita últimamente un
poco más bajito...no sé...ya no es la que era...- continuaba su pormenorizado análisis la arpía
Con
el bigote blanco y mojado de espuma de cerveza interrumpí a aquella cacatúa...
-
Bien señora...¿puede decirme el nombre de su hija?...- necesitaba cerrar cuanto
antes esta experiencia, esta lamentable gestalt...además había quedado en el bar de la oreja a la plancha de Carabanchel
con mis colegas y se me hacía tarde.
-
Se llama Paloma - respondió entre sollozos
-
Bueno señora, tranquilícese...tengo ya algunas ideas sobre por dónde comenzar. Tendré
que reunirme con bastantes personas en lugares que no son precisamente
baratos...trabajaré de noche más que de día por aquello del sigilo...seguramente
necesite alquilar coches, taxis y bicis eléctricas - ( ya os dije que no me
gusta mentir) - Le preparo la minuta y se la envío. La mitad al empezar y el
resto me lo da tomando un café con su hija y con usted mucho antes de lo que
imagina...
-
Muchas gracias, Inspector...lo que usted diga...
-
Con dios...
CONTINUARÁ